Un poema / Marina Tsvietáieva

No quiero ni amores ni honores

– Embriagadores.- ¡No tengo ambiciones!

Yo ni siquiera quiero una manzana

Tan tentadora- de aquella canasta.

 

Detrás de mí se arrastran cadenas y cerrojos.

Pronto comenzará a tronar su trueno.

 

– ¡Qué ganas tengo!

¡Ay, qué ganas tengo

De irme muriendo poco a poco!

 

 

(julio de 1920)

Traducción de Selma Ancira