JARDÍN BOTÁNICO ¿Recuerdas mi alma, ese árbol favorito?Verdes eran las tardes a su vera;era un ombú, era sagrado y eracomo un hotel variadamente escritopor los paseantes de otra primavera. Nosotros no grabamos nuestros nombres;y sin embargo, cuando todo muera,¿no quedará un recuerdo de dos sombrasbesándose las manos en la hierbaaunque esas sombras no se nos parezcan?Las […]