¡No, ya déjenme litigar! ¡Ya déjenme hacer constar en actas! ¡Déjenme, por así decirlo, incluirlo en el expediente! ¡No me priven, se los pido encarecidamente, de mi juicio! (Mandelstam, “Cuarta Prosa”) “A veces pienso en los árboles / sobre cuya corteza escribía Mandelstam sus poemas / en los postreros años de su vida. / ¿Cómo […]