Climena, con el tiempo quiero ver en tus encantos
Cómo mana de día en día y brota el don de las lágrimas.
Tu belleza no es aún más que una armadura de orgullo,
Que los días transcurridos convertirán en ceniza;
No se te verá [más], exultante, descender,
Orgullosa y sin máscara en la noche del sepulcro.