Nyika Jancsó / Conversación con Rosanna Moreda y Marcos Baudean

Entrevista a Nyika Jancsó, representante de toda una importante saga del cine político húngaro, en su reciente visita a Uruguay

 

 

 

 

Son tiempos llenos de tornados que van más allá del clima, donde a la par que se avanza en derechos antes inimaginables, perdemos otro tanto. Lo preocupante es que no nos alejamos cualitativamente semanas ni meses, ni siquiera años. Retrocedemos a épocas feudales donde los políticos se asemejan en discurso y prácticas a profetas (caso Víktor Orbán, actual primer Ministro húngaro) o participan en masacres que no siempre son directas, sino que en muchas ocasiones atentan a algo más sagrado que el asesinato en sí, y tiene que ver con el ataque a derechos humanos básicos, con la negación de algo tan evidente como la existencia de violencias machistas (caso Santiago Abascal, presidente del Partido español ultraderechista Vox). Sin dejar de citar, como dato añadido entre muchos otros del estilo, el resurgimiento de tales ultra derechas, en países orgullosos de tener una izquierda asentada e innovadora en muchos sentidos al frente hasta hace bien poco, (caso ex Comandante Jefe del Ejército Manini Ríos en Uruguay).

 

 

Coincidiendo con una de las tantas visitas al país del cineasta húngaro Nyika Jancsó, no dejamos pasar la ocasión de charlar con él. Porque cuando la realidad pesa y duele con pandemias y más cosas, no hay nada mejor que tratar de encontrar en lo artístico, soluciones, atisbos, o cuando menos consuelo. O esa dama lejana, que según dicen nunca se pierde, la esperanza.

 

Fue nuestro deseo conservar el particular rioplatense de Nyika, (como él lo llama), que quedara el texto vivo con sus errores, matices y originalidad. En parte, su poesía puede explicarse porque habla varias lenguas. Pero sin duda, esta no es la razón más sólida. De ahí la literalidad tenaz de esta transcripción. Quisimos respetar la esencia misma del lenguaje, donde comunicar queda en un plano menos interesante, y salen a flote otras magias, que no calzan, ni calzarán nunca en los límites del idioma, ni tampoco de las letras y sus muchas leyes. De alguna manera, modificar las palabras para que queden de un modo “correcto”, es siempre un delito, pero no siempre un delito pequeño. También en traducción. Y no son tiempos para delitos. Mejor dicho, sí… aunque de otra naturaleza.

 

Hablas muy bien castellano Nyika…

 

Todos en la familia hablaron castellano de una forma o de otra con acento chileno. Mis hijas, bueno, mis hijas también, en la familia también. La madre fue traductora súper potente de castellano. Y bueno, y después años, años, años, años pasaron, y mi hija mayor se encontró a un uruguayo-húngaro. Húngaro por parte de su padre que vivió en Hungría por largo tiempo. Se casaron y ella…

 

Se vino acá.

 

Se vino a vivir acá.

 

¿Ella vive acá?

 

No, no, no actualmente, no. La menor vino a Rivera por dos o tres años y después a Montevideo. En total como siete años la menor, pero Ana, la mayor, once años. Y yo, naturalmente visitaba Uruguay muchas veces, porque la familia de Ana, su ex pareja es director de cine, de documentales, se llama Gabriel Szollosy, y ellos producían películas acá. Hasta un tiempo, hasta un punto que la cosa no continuó. Bueno así es, más o menos. Yo tengo una nieta de 18 años. Ana y la nieta viven en Londres ahora. Y Vero, la menor, en Barcelona. Bueno, y yo…yo sigo viniendo todos los años. Cada año vengo a Uruguay.

 

¿Tú empezaste a venir porque estaban tus hijas?

 

Sí, sí, mis hijas y trabajo también con Gabriel, documentales producidos por Ana. Y ta, yo hago iluminación, podemos decir, para televisión también. Aparte de largometrajes o documentales o no sé qué, para música clásica o para baile, y fuimos con mi compañía a Buenos Aires muchas veces, sí, al Colón.

 

¿En el Colón?

 

Sí, por los cincuenta años de aniversario de Daniel Barenboim, conductor, y pianista que es de Buenos Aires originalmente, y emigró a Europa en los años 50, pero su lengua materna es el rioplatense. Ahora no trabajamos mucho juntos, pero antes sí, mucho, como cuatro o cinco producciones en un año en Europa y a veces hablábamos en esta forma. Pero yo, no hablo muy bien (risas), el inglés lo hablo mejor.

 

Una cosa que quisiéramos ahora, es meternos a indagar un poco en tu vinculación con el cine que es tu trabajo, pero antes quisiera hacerte una pregunta, porque a partir de tu relato me surgió la siguiente pregunta: ¿Cómo es posible mantener los vínculos familiares cuando las hijas están por distintos países, cuando tú tenés que viajar mucho también por tu trabajo?

 

¿Vínculos familiares, vínculos familiares de mis padres, o vínculos familiares en general?

 

Vínculos familiares en general. Tus vínculos familiares en general.

 

Ah, bueno, en nuestra familia, nosotros, todos somos de la filmación ta? Mi padre que murió hace unos años, mi madre y… mis hermanos y mi hermana también. Por eso nosotros todos viajábamos mucho.

 

Claro, me imagino.

 

Viajábamos mucho. Ya en los años 70, vivía en los Estados Unidos, en Escocia, en Inglaterra… Terminé mi educación de cine en Londres el último año, el 78, no recuerdo nada (risas). Y bueno, y ta, es una cosa casi dentro del negocio, del negocio familiar sabes. Y no es tan…

 

No es tan difícil…

 

No es tan difícil o raro, no como… yo creo que como una familia normal. Si el tipo está afuera mucho, mucho, no se va a hacer cargo, pero no. Pasaba mucho tiempo solitario, todavía, porque yo viajo mucho por Europa y la mayor parte de mi tiempo es en hoteles, en salas de conciertos, en óperas y todo sabes, muchas noches. Se escucha como muy grande, como grandeza, pero sabes, muchas veces yo paso mi tiempo solamente estando en una sala de conciertos por… catorce, dieciséis horas al día. Muchas veces. Y no hay posibilidad de ver la ciudad…

 

Claro, claro.

 

Sí, hace dos años que fuimos a Chile, al sur, al mar del puerto Montt. Hay una sala de conciertos súper nueva. Fue construida por Faber-Castell…

 

El fabricante…

 

El fabricante de lápices, porque la madera está cerca de Puerto Montt, al Norte de la Patagonia, viene de esa parte. Ellos tienen dinero para… para construir una sala de conciertos.

 

De conciertos. En Puerto Montt.

 

Conciertos en Puerto Montt, en ese lago enorme con todo el volcán cerca del concierto. Es muy interesante porque naturalmente la población allá es, bueno, no sé, no te digo que campesinos porque esa no es la verdad. Hay esta comunidad de…

 

Mapuches.

 

De mapuches, y la verdad, porque viene del siglo XIX, con pueblos con nombres como “Nuevo Brown no sé qué”, donde Hitler nació, pero por su parte era “los recuerdos de la Patria vieja” (risas). Pasábamos con mis colegas de Alemania. “¿Qué? ¿Nuevo Brown no sé qué?”. No recuerdo el nombre del pueblo. Es del norte de Austria, o sea, que de Bavaria. De donde Hilter nació. Pero sabes, es un chiste…

 

Es un chiste, claro.

 

Nada que ver con…

 

Pasa que hubo muchos emigrados nazis en Chile. Hay toda una comunidad fuerte en el Sur.

 

Sí, ya sé. Yo vi unos documentales de… canales americanos de “Buscamos a Hitler”, o algo así, sabes. Es nada… pero está muy bien hecho, pero al final naturalmente no hay nada, no existe, no hay nada. Pero, pero, viajar con la gente, con corresponsales y hacer entrevistas con gentes, es muy interesante. Y había una parte cuando llegaron al Sur, no sé si cerca de Puerto Montt, creo que más al sur que Puerto Montt, y encontraron a alemanes en… el equipo y americanos, que se encontraron alemanes chilenos en la calle, y querían hablar con ellos, pero ellos no, NO! papapa, buscando los nazis otra vez (risas). Fue una escena muy interesante.

 

Bueno, podemos hablar así de cómo es tu relación con el cine. Toda tu familia está de alguna que otra manera vinculada al cine. Vos has hecho distintas cosas en el cine. ¿Cómo fue tu vinculación inicial con el cine?

 

Bueno, sabes que mi padre (Miklos Jancsó),  bueno, fue un director muy famoso por su parte y de mucha influencia en el cine político.

 

En el cine político…

 

Sí. En el cine político.

 

Te cuento que acá en Uruguay, en nuestra generación, “Vicios Privados, públicas virtudes”, era una película muy vista por toda nuestra generación, se le dedicaban ciclos.

 

Sí, no fue fácil verla porque fue prohibida en Europa, en Italia, porque es una película italiana-húngara y no sé qué, pero la mayor parte del dinero en aquel tiempo, venía de productores que eran italianos. Pero enseguida después del hecho de la película, fue prohibida. Yo la vi una vez en Londres, en un cine muy pequeño como a las dos de la mañana, en el 70 y… o en el 80 y algo.

 

¿Y por qué fue prohibida en el resto de Europa?

 

Porque, el mensaje era como la política, la corrupción de la política, la corrupción de la aristocracia, y… el erotismo… llegó a un punto inaceptable. Inaceptable. Bueno, ahora sí vemos la película, la pasan en cualquier lado. Pero, pero la metáfora del poder y la metáfora de la libertad, con la sexualidad y el erotismo, es, yo creo que es todavía es muy válido, muy válido. Y… naturalmente el cuerpo desnudo en aquel tiempo era como novedad.

 

Claro.

 

Aparte de Nueva York y Londres, de todas estas ciudades grandes, que estaban llenas de cine porno, por todos lados. Ahora no tanto, pero en aquel tiempo, en el 70 y 80, paa

 

Fue una explosión…

 

Sí. Bueno, mi padre viene de la generación casi joven de la guerra, casi joven, pero él tenía 18 o 20 y pasó el último año de la guerra en el servicio y fue capturado por los rusos y fue un prisionero de guerra en Rusia por un año, en San Petersburgo. Y todos los cambios después, cuando volvió a Hungría en el 46, toda esa cosa de futuro brillante, cómo cambiamos la vida, cambiamos el rumbo nuestro… Esa generación tiene esta forma de…

 

Expresarse.

 

Sí. Enérgica, de energía. Bueno, con el estalinismo las cosas bajaron naturalmente, porque la represión fue súper dura, fue entre el 50 y el 56. La revolución en aquel tiempo, contra los rusos. Y es muy interesante. Estamos hablando de Uruguay también. Cómo el curso de la charla va a cambiar. ¿Sí? . Ustedes tienen mucha cosa con el Frente Amplio en todo el país. ¿Cómo cambió? ¿Cómo ha cambiado la Historia del 56? La revolución contra los rusos. De originalmente un movimiento de la clase obrera, de los intelectuales contra la ocupación, contra el estalinismo. Pero ellos buscaban una forma de socialismo reformado.

 

Claro.

 

Como los checos en el 61. Esa cosa que la iglesia va a volver, y otra vez va a obtener los latifundios como antes de la guerra, y la influencia de la iglesia católica no existía tanto. Fue parte del movimiento, sí. Y… por años y décadas, la gente habla entre círculos familiares naturalmente, porque eso era como prohibido, no hablado, y cuando los cambios llegaron en el 89, 90, poco a poco y muy lento, pero el discurso de la revolución cambió. Cambió por el interés de la política, por el interés del Gobierno. Recién, el Orbán Viktor, Primer Ministro, muy nacionalista, muy nacionalista, y, bueno, viene una nueva generación de los chicos. Y ellos van a escuchar solamente lo que el Gobierno, lo que los historiadores del Gobierno van a decirles. Tener esta balanza y equilibrio de la Historia, no van a tener. La Educación, en todos lados, está empujando a la dirección de la Derecha.

 

¿Y qué pasado recupera? ¿Qué parte del pasado húngaro? ¿El pasado pro-húngaro?…

 

Sí, como: Existía otro país, otra Hungría. Bueno, siempre existía esta cosa de interpretar la Historia. En Europa, en todos lados, pero en los países del Este, ta. Puedes ver en Polonia ahora también. Solamente la iglesia católica era contra los primeros nazis, y ratatata y… los campos y la forma cómo los judíos desaparecieron en Polonia era de hecho de los alemanes. Es la verdad. Pero la población de Polonia en aquel tiempo hace muchos años también. Y ahora es un crimen decir esto en público en Polonia.

 

 Es un crimen decir que la población…

 

Sí, que eran colaboracionistas. Hablar de colaboración. La misma cosa está pasando en Hungría ahora también. Y, bueno, y ¿por qué? Bueno,  empezamos con mi padre y llegamos a la política (risas) de Polonia y de la política occidental, pero, yo creo que para el futuro de Uruguay si puedo decir algo, es muy importante, muy importante tener formas de comunicación valiente. Porque ¿qué pasó en Hungría? El Gobierno ha confiscado todas las formas de comunicación de medios, de televisión: Una, dos, tres. Los periódicos del interior para los campesinos o no sé qué, que no escuchan nada, que no ven nada, solo el primer canal, el segundo, y leen periódicos locales…

 

Los medios de comunicación, ¿responden al Gobierno o son públicos directamente?

 

Sí, sí, son públicos. Son públicos.

 

¿No hay medios privados en Hungría?

 

Hay, pero ahora casi nada, porque el Gobierno forzó las publicaciones independentistas con excepción de algunas. Como “Brecha” en Hungría. Hay un semanal, y un canal de la televisión, pero es cable, y es solamente para Budapest. Y sí, tres, cinco más, nada más. Y todos los grandes, toda la propaganda grande está en manos del Gobierno. Y por eso, no escuchas nada más que esto, lo que dicen, la inmigración de los árabes, los musulmanes o no sé qué, Unión Europea. Pero ese sistema es muy corrupto también porque el dinero, viene de la Unión Europea, con la ayuda de grandes Empresas internacionales como AUDI, como VOLKSWAGEN, como no sé qué. Sí, Hungría es un país ahora de Servicios industriales.

                                                                                                 

Industriales, claro.

 

Y por eso, el dinero va al círculo del Gobierno: Abogados, intérpretes, todo, todo. Y, con ese movimiento de tener la propaganda en sus manos, y decir solamente lo que ellos quieren decir, es una cosa muy tramposa. Es muy importante para este país, te digo, muy importante. Porque sí, yo no sé mucho de los Blancos, y de los otros tipos. Nosotros escuchamos el famoso video de Manini… uuu, es duro.

                                                                     

Acá en Uruguay, los Blancos son un partido en general de tradición liberal, y no quieren saber mucho con la propiedad pública de las Empresas, y nunca, nunca tuvieron ni han tenido una vocación de…

 

¿Gobernar?

                                                                                                

De gobernar basándose en los medios de comunicación. Este, en general, han tenido buenas relaciones con los medios existentes, con los medios privados. Pero los partidos que sí han intentado o mejorar, o agrandar los medios públicos de comunicación, son los partidos de izquierda. En Argentina claro. Es que, mismo una de sus formas de estabilizarse en el poder, fue a través de la propiedad de medios muy importantes que contaban una historia alternativa a la que contaban los otros medios. Ahora, lo que vos decís es mucho peor, porque no hay una historia alternativa en Hungría. No hay una historia alternativa a lo que comunica el Gobierno.

 

Sí, esa es la verdad, yo creo que si la Educación sigue andando en esta dirección de súper derecha y religiosa… Bueno pero, ahora súper religiosa. Las escuelas reciben dinero, escuelas religiosas en mano de los católicos, por ejemplo. Mucho dinero. Significa ahora para Hungría que la Educación pública de Primaria, y los Liceos, van a cambiar a manos de la Derecha. Y abandonada por el dinero y por la participación en parte imparcial del Gobierno, sabes.

 

Nyika, vamos a unas palabras sobre 1956 en Hungría y 1968, en República checa. En los dos casos creo que, y también en lo que fueron las dictaduras, las dictaduras comunistas en Europa del Este…

 

¿La Dictadura fascista también?

 

La Dictadura fascista… En todo ese período por lo menos de los, desde los 30 a los 90, las novelas y las películas fueron muy importantes para entender y discutir la situación política.  Porque yo ahora estoy leyendo La broma de Milan Kundera que agotó, en 1968 agotó en tres días la edición y fue inmediatamente prohibida por el Gobierno.

 

O como el cine soviético también, porque aparte de ese heroísmo en la guerra todo, todo, siempre hay, existe esta forma de humanidad de los humanos, sabes. Está en este mensaje muy escondido de Tarkovski  también. En su primera película, La infancia de Iván, por ejemplo. Pero está en todo, en todas sus películas. En El Espejo o Rubliov. Espíritu ruso, pero la comunidad. Es todo muy político.

 

Sí, pero ¿tú ves que frente a los problemas que, al crecimiento que hoy estás viendo en la Derecha en Europa y en otras partes del mundo, crees que el arte, la novelística, el cine u otras formas de arte, tienen un rol importante para hacernos comprender la realidad política?

 

Sí, de verdad. Totalmente de verdad. Yo veo ahora que hace unos años, sino muchos años, que el gusto del público cambió, ha cambiado. Es la influencia de Hollywood también. Mucho, mucho. Cómo dirigir una película. Pero no solamente cómo dirigir, porque dirigir una película es una cosa de talento casi artesanal. No como tú entras por la puerta y pimpampam, no así, ¿no es cierto?, pero cómo decir una historia de una manera diferente, visualmente, y el drama, o no drama, comedia o no sé qué, no importa. Que no está en esa moda de consumismo o comercialismo. Es es…cambió mucho. Ahora todos los jóvenes en la Escuela de Cine en Budapest y en todos lados, por lo menos que yo vi y conozco; hay que hacer las cosas como HBO hace, o bueno, NETFLIX, que tiene algunas cosas como HBO también. Pero mi padre siempre me dijo: “La lengua de las películas o la lengua fílmica o no sé qué, no es como un cuento realista. Hay que buscar siempre soluciones que no son tan simples”.  No hay nuevo en una película. Tú vas a hacer una película y no buscas caminos nuevos, pero, bueno, sí, puede ser tal… o no sé qué. “No vale la pena”, me dijo “porque en Hollywood son mucho mejor que nosotros en Hungría. Porque nosotros… hay que mantener que buscamos algo diferente de lo que el mundo hace”. Bueno, porque en Alemania, bueno, en Inglaterra, en el Reino Unido, era siempre el ejemplo de Hollywood, por la lengua, naturalmente. Pero ahora es todo la misma cosa, por lo menos en la clase alta.

 

Entiendo lo que decís. Hoy en día el lenguaje cinematográfico se ha homogeneizado  mucho.

 

Sí, es la verdad, es la verdad. Naturalmente no todas las películas porque es una mentira, pero Uruguay tiene una Historia de Cinemateca muy interesante y fuerte. Mucho más que en Hungría ahora. Nosotros tenemos más tradición, pero desapareció totalmente.

                                                                                 

Yo lo vi en París. En Francia tienen todavía por lo menos cines pequeños que pasan películas independientes.

 

Porque tener el negocio de un cine pequeño es ayuda del Gobierno, sabes. Es dinero de por ejemplo, la Municipalidad de Budapest. Hay que tener dinero de la Municipalidad, y por eso es un poco siempre, hay un poco de aire de la política. Es interesante cómo este movimiento de Derechas creció. Como… hay muchas expansiones, no? Porque la crisis del 2007 en España y tatata, y cómo el Gobierno de Obama dejó al obrero clase para desarrollar, trabajar, y todo, porque los chinos compran todo, producen todo. Hay lamentablemente, hay un pequeño segmento de la realidad en esto. Pero el dinero grande es siempre este, no importa. En el Reino Unido, en todo el Brexit. Bueno, para nosotros, obreros, no hay clase obrera. No existe clase obrera nunca más en Inglaterra. Nunca más, pero ¿por qué? Porque durante el tiempo de Margaret Thatcher, todas las fábricas, toda la industria de metalurgia, de barcos del Norte, todo cerrado, todo. Pero hablamos de hace más de 30 años. Es un proceso muy largo, muy largo, y sabes que, bueno, yo puedo hablar de mi parte. No soy un visionario ni nada. La gente por ejemplo en Europa o en Hungría, nunca entiende por qué en América latina el marxismo es tan importante, ¿por qué? Porque nosotros para los anticomunistas, los rusos afuera, por favor. El marxismo es como una bandera roja, pero bandera roja en el sentido de que no la quieres, ta? Y entender la pobreza, entender en el contexto de historia de América latina por ejemplo, es todo droga, tal… ¿Colombia? Drogas. Los venezolanos todos no sé qué. Todo papapa, Brasil… Y en Europa, en especialmente en Europa Oeste, que hablas de Marx, hablas de comunismo, hablas de reforma, es como la bandera roja. Prohibido.

 

La gente tiende a rechazar.

 

Eso es.

                                                                  

Bueno, ustedes tuvieron dictaduras que duraron mucho tiempo, por lo menos 45 años, no?

 

Sí, es verdad.

 

Y fueron opresivas.

 

Sí, muy duras.

 

Acá en América Latina en general, por lo menos en Uruguay, buena parte de la izquierda, yo te diría que la mayoría de la izquierda; no reconoce los crímenes del comunismo.

 

Sí, lo sé, lo sé.

                                                                              

O los justifica, dicen: “Buen, lo que pasa es que estaban construyendo el socialismo, tenían mucha oposición…”

 

Sí, nosotros hablamos muchas veces de esto.

 

De una manera increíble. Acá en Uruguay, en círculos de izquierda, al hablar sobre los crímenes de la Unión soviética, mucha gente te puede llegar a responder que estás criminalizando el comunismo. Criminalizar es como estigmatizar, no? el comunismo. Cuando en realidad la investigación ha mostrado, la investigación histórica ha mostrado suficientemente lo que fueron los crímenes del comunismo. Ese digamos, ese gusto por el marxismo, también está condicionado por un desconocimiento o por un no reconocimiento, de cómo fue lo que en algún momento se llamó socialismo real. Cómo operaba, cómo funcionaba el socialismo real.

 

Sí, sí. Es muy, muy complicado para la izquierda ahora en todos lados, porque el mensaje de la posibilidad para una clase para subir en la escalera social, fue robado por la derecha en Europa, por el dinero. El gran ejemplo es Alemania, de coalición de los socialistas o SPD, socialdemócratas y los cristianos. 20 años… y no quedó nada, no quedó nada en el centro para jugar en la cancha con mensajes sociales. Ahora la derecha extrema llegó con ese mensaje. Durante Hitler o antes de Hitler, en los años 20. Los inmigrantes y no sé qué. Es mucho más profundo que simplemente bajar el precio del ómnibus o bajar el precio del metro en Chile o mejorar las circunstancias laborales para la gente. Es mucho más porque es miedo, es…

 

Tiene que ver con el pasado, es difícil.

 

Divertido, ojos azules, ojos negros, paa, eso…

                                                                             

Nyika, te vamos a hacer algunas preguntas más: Desde hace años que viajas a Uruguay por motivos profesionales y personales como decíamos. ¿Qué evoca Uruguay para vos?

 

Para mí, bueno… Hace años, hace unos años, nosotros hicimos una película con Gabriel Szollosy, el marido en aquel tiempo de…

                                                                                                

¿Cómo es el nombre? ¿El destello del invierno?

 

El otro camino. El otro camino de Mederos. Pero su última, Versos qué, con Celina.

                                                                                                                

Ah, Los últimos versos. El destello, Domingueando, El otro camino y Los últimos versos.

 

Sí, es la última película, después El otro camino. Segunda y tercera. Domingueando primero, El otro camino segundo, El destello tercero y esta cuarta.

                                                                                        

Él va sacando igual.

 

Sí, sí. El destello en un faro de Punta del Este y en el Congo. Domingueando es un club de baile para viejos en las noches de ahora, de tango. Un tipo viene a Hungría, un Máster de danza de tradición húngara, folklórica y participó en ese club de viejos, de tango. Es muy buena, muy buena. Otro camino es de Rodolfo Mederos. Destello es un negro que hizo su servicio en la Armada, y su servicio era en el faro, en Punta del Este.

                                                                                          

En José Ignacio.

 

Sí, José Ignacio. Y su familia, su padre o su abuelo fueron los últimos esclavos que llegaron a esta parte de Brasil. Posiblemente de Brasil. Y, bueno, tenía su servicio en el Congo con los Cascos Azules de Uruguay. Y nosotros lo seguimos al Congo. Y la última es de una mujer complicada sí. Complicada. Porque es la mujer de un desaparecido argentino, y él era un periodista, ta. Y en el momento, ella tuvo su parto también presa. Las llevaron a las dos y ella tuvo su parto en la cárcel. Y bueno, y el hombre a partir de ahí desapareció. Hablo de Cuchilla Alta, y ella tiene una chacrita, un lugar ahí, es argentina ella, se vino para el Uruguay, y vive en… ¿dónde es? Queda al otro lado.

                                                                                             

Son todos documentales…

 

Todos documentales. Son historias muy buenas. Yo participaba en Argentina en música, en tango, y música clásica en Chile también, en Cuba muchas veces. Pero es mi parte de…

                                                                                       

 ¿Tú acá hacías el trabajo de producción?

 

Ahora no.

                                                                                               

No, en estas películas…

 

Sí, sí, sí, como camarógrafo, sí.

                                                                                        

Cómo camarógrafo, ¿y estabas también en la parte de producción de documentales?

 

No, sabes, estas producciones fueron hechas por Ana, como jefa de la producción.

 

Que es la exesposa, ¿tu hija?

 

Sí. Ana está en Londres ahora, y Verónica en Barcelona.

 

Bueno, ¿qué significó filmar estas películas acá en Uruguay? ¿Qué cosas descubriste?

 

Es interesante porque la primera vez que llegó a Montevideo era el 99. Ya Ana y Gabriel estuvieron juntos en Hungría, en Budapest, vivían juntos, y el padre de Gabriel y la madre, vivían en Sayago. Y a razón que nosotros fuimos a Buenos Aires, al Colón, pensé “voy a visitar a Gabriel y al padre de Gabriel”, por tres días nada más. Y yo a primera vista me enamoré de la ciudad. Yo no vi nada del interior o del campo. Nada, nada, nada. Pero porque, bueno… ustedes tienen otros ojos, ta? para ver las cosas, pero me parecía como, eh bueno, ¿por qué comenzaba con esta cosa? Porque El destello tiene una edición en Nueva York, en la Universidad de Nueva York, la Escuela de Cine de Nueva York, y una mujer, una argentina, ellas tienen El destello, una edición en inglés, y me preguntaron para escribir un par de palabras antes, para la libreta del destello. Y pensé por semanas, ¿qué mierda voy a escribir? Porque yo no soy un escritor, papapa, y, bueno, y en aquel momento pensé en mi primer viaje al Uruguay, y yo pensé que, bueno, me parecía como perdido en la infancia.

                                                                                   

En tu infancia. Increíble…

 

Sí, porque la ciudad, Pocitos, la Ciudad Vieja, Sayago… Hungría era como es en los años 50, 60. Muy tranquilo en aquel tiempo, ahora no. Montevideo es un quilombo con coches y todo ta? como Budapest (risas). Pero esta tranquilidad, una amistad rara de la gente, un acercamiento muy desaparecido para mí en mi juventud. En aquel momento, me enamoré con la ciudad o de la ciudad. Y yo sé que Ana, no, pero todas las chicas sentían la misma cosa. Todavía es muy fuerte el sentimiento hacia Uruguay.

 

Yo me recuerdo haber leído In Praise of Older Women de Stephen Vizinczey. Es de las pocas novelas que he leído de allí, y tiene la primera parte que está toda ambientada en su infancia, adolescencia en Hungría. En Budapest creo, y me parecía muy parecido, me resultaba muy parecido a Uruguay. La manera de relacionarse las personas…

 

Sí. Sabes, es interesante por ejemplo la historia del fútbol. Porque, bueno, Uruguay siempre produjo jugadores grandes internacionales. Pero el cuartos de final de Berna del 54, y el final de la Copa para los húngaros que perdieron, era como antes. El comienzo del desastre. La subida no, la bajada del fútbol húngaro. Y tiene esta cosa con los uruguayos. Naturalmente los uruguayos mucho mejor que el equipo húngaro. Pero bueno, ese sentido de “nosotros fuimos el más grande del mundo”. El equipo de oro se llamaba, de Ferenc Puskás y todos esos. Ese período fue solo cinco años como mucho. Menos partidos en aquel tiempo naturalmente, entiendes? Pero la farsa de grandeza… Qué lástima que Ana y Gabriel trabajaban hacer una película sobre ese cuartos de final de Berna…En aquel tiempo muchos jugadores venían del equipo uruguayo y húngaro también. También húngaros. Pero no sé,  hace más de 10 años.

 

Sí, pero ahora deben estar todos muertos no?

 

Sí, sí, sí. Los húngaros sí, no hay nadie, no hay nadie. Bueno, en el complejo de política e historia, todo eso…

 

Nyika, ¿el documental es uno de los géneros que vos has trabajado más no?

 

Ah, bueno, la verdad es que hay muchos jóvenes en mi profesión como en cualquier profesión, ta? Y mi generación de directores desaparecieron, desaparecieron. No porque somos viejos o algo, pero la posibilidad, el dinero o los temas o no sé qué. Es mucho más complicado para un director antiguo (risas). Y sí, y por eso yo siempre hacía muchos documentales. Porque en mi pasado también sí. Porque por eso la libreta del destello, papapa. En esta libreta del destello nosotros comentamos cómo hacer un documental es a veces mucho más difícil que un largometraje, drama o no sé qué. No en el sentido del arte artesanal o el talento artesanal, porque para un director de documentales hay que vivir con el sujeto mucho más que un director de drama. Hay que pasar mucho, mucho tiempo con tu protagonista, y entender cosas que, y hay que filmar cosas que quizás nunca vayan a editar… pero…

 

O sea, tenés que filmar mucho para poder llegar a obtener algo.

 

Sí, pero me interesan mucho los documentales, mucho más.

 

¿Y qué es lo que te interesa de los documentales? ¿Por qué los ves como un camino expresivo interesante?

 

Yo prefiero mucho más los documentales de cinema Vérité. Ahora todas las películas en canales de naturaleza se llaman documentales con mucho, mucho dinero de los americanos en metálico, pero todo vale. Y esas películas sí, son documentales, pero para mí el mensaje social es mucho más importante, mucho más interesante mejor dicho que una realidad casi fabricada para…

                                                                      

 

¿Y ves que los documentales para los momentos políticos que se viven hoy en día tienen valor particular o especial?

 

Sí, sí.

                                                                   

¿Cuál es ese valor? ¿Qué valor le ves? ¿Qué nos permite ver el documental que no podemos ver en la película de ficción por ejemplo?

 

Bueno, en una trama dirigida o dirigida a una dirección, desde el guión a un último mensaje de la proyección, es para mí, no siempre naturalmente, sería una mentira. Pero seleccionada, seleccionada como literatura. Y en documentales para mí es importante tener poco tiempo para pensar cuando miro una película. Pensar un poco, si me dan un poco de espacio, de tiempo, qué pensar, qué ver algo atrás de una cara o una situación y todo eso.  Es muy filosófico esto. Blablabla pero ta. Y con los esquemas, con los esquemas tradicionales de storytelling de Hollywood por ejemplo, bueno, cuando estoy enfrente de la pantalla de la tele y empiezo a mirar una película; yo puedo decirte en cinco minutos no el esquema del guion, pero cómo, cuál es la intención del director como algo artesanal.  Naturalmente es una mentira porque hay muchas películas para divertir, no? Sí, naturalmente yo no soy un santo que no voy a ver, no voy a reír o no voy a no sé qué, pero…bueno, hay que buscar, hay que buscar obras originales. Y voy a buscar originales, películas desconocidas, hay muchas.

 

¿Vos decís que el documental te permite hablar de cosas originales digamos?

 

Sí, sí. Independiente qué documental hacemos, qué problema, qué personajes o qué situación. Empecé a mirar las películas de Buñuel otra vez porque me falta mucho, sí, me falta mucho. Yo no vi nunca sus películas viejas de México, son muy raras, para descubrir un destello de… Porque hay naturalmente películas de los 50, filmación de cámara, movimiento de cámara es muy rígido. Porque las cámaras con 50 kg no se puede tan fácilmente mover la cámara y todo eso. Pero dentro de una imagen o una escena hay siempre algo raro y muy difícil de percibir. Pero el secreto para abrir esa nuez es importante, y para mí es muy importante por eso. Porque buscar cosas que no son tan explícitas o cotidianas, es como poesía un poco. Por eso empezamos a ver películas de Buñuel. Él por ejemplo, Nazarín, que nunca la vi Nazarín, nunca en mi vida, y Él tampoco, y tienen algo de influencia en mi obra. Nada, para el futuro es solamente entender un poquito más de…

                                                           

¿Cuándo vos querés ver una película vieja así como éstas que has nombrado, qué hacés, a dónde recurrís para poder verlas?

 

Bueno, y hay otra película que estamos viendo, es Napoleón de Abel Gance. ¿La viste? Te recomiendo. 3 horas y veinte. Se llama solo Napoleón. Es viejaza. Es de 1927. Abel Gance es el director. Es muda la película, por supuesto. Y es muy interesante, y no es una sorpresa que tuvo una influencia en el cine europeo muchísima. Porque… todos los ángulos, ahora yo creo que sería una producción enorme en dinero. Pero en el 27 con técnica limitada naturalmente, hicieron cosas que no puedes imaginar, hicieron todo lo que ahora ves en cualquier pantalla. Y hay esta forma de… naturalmente es una película muda, y las actuaciones son muy teatrales, pero el carácter es increíble, es increíble, es como literatura antigua.

                                                                                              

Te preguntaba qué hacías para ver estás películas, porque hoy en día no es tan fácil encontrar cine antiguo. Antiguamente estaban los dvd clubs o cineclubes o cinemateca que podías encontrar, pero ahora digamos es como…

 

Yo tengo un servidor bueno, muy bueno. Después tengo un disco duro con pila de películas.

 

Nyika, te voy a hacer una última pregunta para ir cerrando, ¿te parece?

 

Sí.

 

Bueno, mirá, volviendo al cine e intentando enlazar con el género: ¿Qué ocurre con las desigualdades y la carencia de empoderamiento femenino dentro de las políticas, un poco también desde la perspectiva de tu madre, otra directora de cine, Márta Mészáros, creadora de  joyas de tu país como Diario para mis hijos? ¿La relación de la joven y ensoñadora Julia con su tía la estalinista a ultranza Magda, podría ser metáfora actual del activismo feminista frente a un patriarcado obsoleto?

 

Buah, esa es una historia súper larga de mi familia. Tienes que ver esta película… Bueno, es la historia de mi madrastra, Márta Mészarós, una directora conocida. Y, bueno, su padre fue un escultor joven en los años treinta, muy conocido y muy exitoso en Hungría. Y él y su mujer, con Marta, mi madrastra, que en aquel tiempo era muy chica; emigraron a la Unión Soviética en el 34 o 35, no sé.

 

En el 34 o 35, viajan a la Unión Soviética.

 

Sí, porque él era comunista, pero un idealista también, y al fin llegaron al Kirguistán. ¿Sabes dónde está Kirguistán?

 

¿En torno al mar Caspio?

 

Sí. Y en aquel tiempo, pasaron montañas enormes de China, de Eurasia o estepas de Kazajstán. Llegaron allá y él tuvo la primera Escuela de Arte en la región. Puedes imaginar, todos campesinos no rusos, kazajos y todas tribus del campo, nada resistía. Porque él tenía esa idea de los húngaros. Hay una tradición de la Historia de Hungría, que los húngaros vienen como los mongoles de esta región. Y por eso tiene ese interés enorme para ir allá, ir a hacer cosas. Arte no existía en ese país, nada, nada, y organizó la primera Escuela del Arte acá. Vivieron un par de años, y cuando la guerra en Europa comenzaba en el 39, fue arrestado por la KGB o no sé qué en aquel tiempo, y desapareció, lo mataron. Lo mataron en el 41, pero nadie sabe qué pasó, nadie. Marta entonces… su madre murió de tifus, y ella quedó huérfana y adoptada por una mujer del partido húngaro comunista en Unión Soviética, en Kirguistán, porque la guerra ya estaba en Rusia. Adoptada y ellos vuelven a Hungría en 45.  Pero porque la mujer, la madre adoptiva, era como miembro del Servicio secreto húngaro, tatata, se llama ÁVH, muy duro, afiliada al KGB húngaro. Bueno, ellos volvieron a Hungría, Marta casi perdió su lengua materna húngara, hablaba solamente ruso. Pero como una mujer de sus años /14/15/16 que era aquel tiempo, 14, 15, empezó a buscar qué pasó con su padre. Pero esa mujer, la madrastra de ella adoptiva, nunca le dijo qué pasó, porque era como un secreto súper secreto, por el partido del estalinismo; la guerra y todo.

 

Ella había sido víctima de la represión estalinista.

 

Sí, sí, sí. Y la película es sobre esta cosa. Yo creo que no hay mucho del mensaje feminista como piensan. Pero sí, ella, mi madre es muy luchadora por los derechos de las mujeres, pero no como una forma feminista, nunca. Ella es muy promujer, pero en una cadena de la familia clásica mejor dicho. Y la película es sobre esto. Es una película muy conocida, ganó el premio en Cannes en 1984. Sus películas siempre son sobre la vida de las mujeres. Su otra película es muy conocida: La adopción, es de 1974 creo. Ganó el Oso de Oro de Berlín en 1975 sí. Está entre las cien mejores películas dirigidas por…, hay una lista de la BBC ahora de las 100 mejores películas de mujeres, sí… yo creo que tiene sitio entre esas,  La adopción.

                                                                            

Nyika, vos venís de una familia con una tradición cinematográfica impresionante. Nos imaginamos que eso te ha ayudado en algo…

 

Sí, a veces, sí…

                                                           

¿Te gusta que haya sido así?  ¿O preferías haber tenido una llegada al cine diferente?

 

No sé. Sabes que yo nací en ese siglo, no puedo evitar nada de esto. Sí, mi padre estaba muy en contra de que yo eligiera entrar a la industria, porque yo empecé en un laboratorio de cine con los años, después yo fui electricista, después asistente de cámara; después un poco a la Escuela de Cine… sí, yo tengo todos los escalones de la profesión. Y mi padre estaba muy en contra de mi decisión para ir.

                                                                       

Quería que hicieras otra cosa…

 

Ahora yo sé por qué. Porque especialmente para un director, camarógrafo también, no tanto, pero es un poco más técnico. Pero, pero… como los escritores, escribes algo mal o bien, es mucho trabajo. Hay que pensar, hay que escribir, hay que buscar las palabras y tal. Lo peor escrito es trabajo también, y la verdad es que en el cine hay que tener esa forma de… egoísmo. Egoísmo bueno, en un buen sentido, no mal sentido. Pero hay que tener, porque para entrar en la escena y afrontar a la gente que dice: “Yo puedo hacer cosas como vos hacés ta?”, y para protegerme y después a mis hermanos también. Que es una profesión muy seria y muy dura. Muy dura en primer lugar…

                                                                                              

Me imagino que es dura porque por un momento tenés trabajo muy intenso y después no tenés nada y tenés que…

 

No, creo que es… hay que hacer mucho más con tu estructura de tu alma y tu mente. Como mantener una vida sana. Parece muy raro lo que te digo, pero es importante porque estás haciendo algo y no sabes muy bien, porque la gente dice: “Esa mierda, ¿qué es esto?”. Y hay que estar enfrente de la pantalla y ver las cosas que vos hiciste ta?, es una forma de choque.

 

¿Cuando vos ves lo que filmaste, es un choque para vos?

 

Sí, sí, es un choque… ta. Porque si sos un director muy técnico como los ingleses muchos, o americanos, tenés un guion y los productores dicen: “Vos tenés treinta días”, y no sé cuántas páginas por día. Hay que pasar esta cosa, como en la fábrica. Pero cuando estás, o sos un director de tus pensamientos, como en el cine de autor, ahora no existe tanto en la moda de antes, pero es muy serio, es muy serio.

 

Claro, porque además es un trabajo colectivo.

 

Sí, es desesperante ser el comandante de la escena, hay que…

 

O sea, realmente los demás dependen cien por ciento de vos, dependen los actores…

 

Sí… el tiempo, sol, noche, no sé cuántas horas voy a pasar cuando hay iluminación, mientras el director está esperando su tiempo… En una fábrica de Hollywood, la manera más comercial es mucho más cómodo: 8 páginas para hoy, dos páginas dentro de un lugar, después vamos a la calle, filmamos esto, después vamos a la playa, filmamos esto, regresamos a la casa otra vez… es muy, muy… rutinario. Y el director es como un buen jugador de fútbol que tiene que distribuir su talento, organizar la escena, los diálogos todo. Pero si sos un director de autor, bueno, es otra cosa. Y cuando nos dijo que elegir una profesión como ésta, tienes que llevar mucho maquillaje en la cara.

 

Eso te decía tu padre…

 

Sí. Hay que llevar maquillaje. Y él iba con el título de la película de John Ford The quiet man. Nunca habló de su… es muy parecido a Buñuel, que nunca, nunca habló de sus intenciones por eso, porque… es muy interesante en ese libro español sobre Buñuel, que cuando El ángel exterminador fue presentado en Cannes, no sé cuándo, en el 56 o 57, no sé… y él no quería ir a la conferencia de la prensa, y mandó a su hijo. Y hace años que vi la película, hay repeticiones de escenas o tomas, no sé qué, no la recuerdo. Y cuando el hijo, antes que el hijo fuera, le dijo a él que “si te preguntan por qué son tantas repeticiones en la película, diles: Porque nosotros no teníamos dinero para terminar la película con la duración prevista” (risas).

 

Nyika, para terminar, ¿cuáles son tus proyectos futuros?

 

No sé, ahora hay un proyecto en Hungría y Alemania, es música documental para el primer canal en Alemania, se llama ARD… sobre música, la influencia de la música gitana en la música clásica. Pero en la trayectoria de los músicos clásicos, de Beethoven a Haydn… hasta nuestro tiempo. Rodamos en Hungría con músicos gitanos y muchas entrevistas con sabios de la música, y una parte pequeña en Viena. Y después, qué más, yo no sé, hay mucho, hay mucho pero documentales y conciertos, y julio siempre está lleno de producciones en Suiza por ejemplo. Óperas y baile.

                                                                                                       

¿Vos sos músico?

 

Sí, sí.

 

¿Qué instrumento tocas?

 

Un poco de guitarra, nada más… un poco, poquito.

 

Y trabajás fundamentalmente con música clásica…

 

Ahora sí, ahora mucho, hace sí, 30 años ya, 30 años, aparte de largometrajes y documentales. Empecé con documentales de música clásica para una compañía en Alemania en el 89, y bueno, lo transformamos con amigos con los productores de aquel tiempo… y seguimos esto… esta cosa.

 

Buenísimo Nyika, muchas gracias por la entrevista. A mí me gustaría que cuando vengas en marzo, volver a juntarnos de repente… porque ésta fue como una entrevista muy general, salpicada de…

 

Sí, sí, claro. Che, buscate estas películas…

 

Rosanna Moreda y Marcos Baudean / Diciembre, 2019/ Universidad ORT-Montevideo.

Ph / Emil Novak, Nyika Jancsó