Cristales del Escoaudo / Luis Thonis

No siempre el escuálido es el desenraizado linde de una barba de Guillermo I

atildada por Puck

el silbo de la ira lívida

parna de invectiva que alojó el falesio

lector, ad libitum, de Shelley o de Byron

resonero animal que ha de lanzar jacinto de fuego

para que nazca una artesa tras el retour des cendres

Viento norte cuánto has soplado

el cristal se sumerge más que el agua

hallaba el ofidio entre las rocas

psicagogía era el arte de conducir las almas

No siempre el escuálido ejerce gracias con el gnomo

es albanegra en tierra dorada

parna abjuración contra un milenio clásico

la absolución por el crisantemo oriental

no siempre supone la condenación paterna

la réplica en gesto de corista cálido

En velada de silabario insomne dibuja

toda la noche un rostro infuso

Viento norte no has dicho “Hang zum Unbegrenzten”, diamante ilimitado

coalescencias de la luz y técnica del catastro

convergen en el crecimiento del sauce

multiplicará sin rendición las pruebas

quienquiere cristal excogita en sí un escuálido

el sexo prefigura bucles más suaves

la noche de un siglo hijo de los siglos

se torna vertical

hay más arpa en cristal que en agua

circulares mejillas

en un testáceo univalvo

cómo pensar su latido sin el crecimiento del sauce

comedir la hoja térmica

cuando cristal devora y las aguas se van a madre

Apuesta que en la rabiosa semilla del alba

cada rasgo confluya en antesala inequívoca

el alba es el instante más obscuro del cristal escuálido

desumergidas facies de un río de bucles

aquí hubo un cuerpo bajo dictado de diamante

ceniza húmeda crispa el cristal escuálido

trazos que esta vez no dicen soy abono de nodriza o

berreante caloyo

“mi autor es un escuálido jovial”

chisporroteo de quien sueña en fila

una eugenesia malva

o soy cristal cortante

para que el escuálido que leas advierta idénticas

mejillas oblongas de una ahogada o hermana

Luis Thonis / Publicado en El Innombrable N° 1, 1985