Marina Tsvjetáieva: Magdalena / Trad. Inés Aráoz

-I-

 

Entre nosotros  -diez mandamientos:

Ardor de diez hogueras.

Apartada sangre el parentesco,

Tú para mí  -sangre ajena.

 

En los tiempos evangélicos

Habría sido una de aquellas…

(Sangre ajena  -la más deseada

¡Y de todas la más ajena!)

 

Hacia ti con todas las dolencias

Arrastrándome, extendida  -¡luminoso

Manto!  -llanto en los ojos

Demoníacos, los aceites vertería

 

Acaso en los pies, y debajo de los pies,

Y enteramente así, en las arenas…

Agotada la pasión por mercaderes,

Escupida  -¡fluyera!

 

Con la espuma de la boca y el amargor

De los desechos y del placer de todos

El sudor… Como en una piel,

En los cabellos tus pies envuelvo.

 

A los pies tendida, como un paño

Cualquiera… No aquél, acaso

/(¡aquella!)

Criatura de fuego ensortijada

A la que dices: ¡levántate, hermana!

 

(26 de agosto de 1923)

 

 

-II-

 

Tres veces encarecidos óleos,

Sudor de la pasión, lágrimas,

Cabellos, todo

Derramado, pero aquél

 

En la roja arcilla seca

Apacible fija la mirada:

-¡Magdalena! ¡Magdalena!

¡No hagas de ti una ofrenda!

 

(31 de agosto de 1923)

 

 

-III-

 

No voy a preguntar sobre tus caminos.

¡Querida!  -ya todo se ha consumado.

Yo estaba descalzo y tú me has calzado

Tormenta de lágrimas  -y de cabellos.

 

No preguntaré cuánto has pagado

Por estos aceites. Yo estaba desnudo

Y con las ondas del cuerpo

Tú me cercaste como un muro.

 

Tu desnudez dulcemente he tocado

Con las puntas de los dedos.

Yo estaba derecho y en ti

Con ternura me reclinaste, apretado.

 

Cávame una fosa entre tus cabellos,

Envuélveme sin lino.

-¡Portadora de la mirra! ¿Para qué la

/quiero?

Tú me has lavado como una ola.

 

(31 de agosto de 1923)

 

Trad. Inés Aráoz / publicado en Rojo Torrente de fresas, Ediciones Leviatán, 2012