Cuatro poemas / Luis Thonis

 

Flauta dulce 

 

En lo oscuro del bosque
el loro es rama verde
los ojos se abren
y el polvo muerde
si la serpiente avanza
no vivirás
si la serpiente está quieta
ni polvo serás
suena, flauta, suena
serpentea

 

Aquí no quedan huellas
el eco de una orden
“hay que hacer el tejado”
sin argamasa, piedras
si la serpiente avanza
no crearás
si la serpiente está quieta
de antracita serás

 

Una mujer en blazer
en la pradera
tus palabras la crearon
un viento agreste
sopla y se la lleva
si la serpiente avanza
no vivirás
si la serpiente está quieta
sólo lascivia tendrás
suena, flauta, suena
serpentea

 

Tus pasos sonaron
en medio de un palacio
fuiste a usurpar un reino
raptar a la bella
te diste un abolengo
entre viejas monedas
si la serpiente avanza
te descubrirán
si la serpiente está quieta
su guardián serás
suena, flauta, suena
serpentea

 

En un banco de vientres
dejaste tu esperma
preguntas qué criatura
nacerá de ella
la serpiente no viene
la serpiente no está
en un mundo sin serpiente
ni polvo serás

 

Otra vez en las calles
de tu ciudad
a la serpiente por descuido
creíste pisar

 

Nombra poeta, urde
tu obra discreta
para que la serpiente avance
quedándose quieta
suena, flauta, suena
serpentea…

 

 

Marina

 

Esa mujer descalza
es ya mujer desnuda
ato y desato cables
la luna va a la luna

 

Un jardín da a un muro
y otro se va en bruma
en niebla recorro
zonas taciturnas

 

En el torreón hablábamos
de lirios y lechuzas
te fuiste por la arena
y yo temí las dunas

 

Desde el torreón
eran metal las dunas

 

El sol ya no persigue
regiamente la luna
en amarras y setos
barrancón disimula
ato y desato cables
casi sin darme cuenta
tuve lo que enloqueció
a un romano… la luna
¿por qué dije sol
en roja penumbra?

 

Desde el torreón
eran metal las dunas

 

Verás que hay otras galaxias
en la roja penumbra
que una canción disipa
tanto metal de bruma
desde el torreón los cables
las redes, susurran
que nuestros cuerpos son uno
cuando decrece
entra en red la luna
cae a tierra un cable
y se incendian las dunas.

 

 

Ese pájaro no es gorrión

 

Ni por el perfil torvo ni por el pico
Ese pájaro no está en toda su pelambre
la cifra que en él ondula
no es un trino en el aire

 

Ese pájaro persigue tus visiones
vuela raudo sobre cuanto has sembrado
un ojo atisba los restos de comida
el otro está a término
de una copa vacía.

 

Ese pájaro maldice tu vuelo sostenido
no canta en sextinas armoniosas
en media res toma un fruto
su canto único, taladro, es la voz:
amistad
vuelo de los vuelos
donde el viento va

 

Ese pájaro no es mi amigo
mi amigo no es
digas lo que digas
un gorrión no es

 

Ese pájaro ha dicho: soy cantor al socaire
Te habló de gracia, sabiduría
plumaje ostenta con que resolver
arte, vida… te dijo: presté las alas
voló cuando lo requerías
su canto único, taladro, ese la voz
amistad
vuelo de los vuelos
donde el viento va.

 

Poeta sin poema
cantor sin canto
palabra de espanto, un esperanto
tal vez debí decírtelo, pensé
que sin ese pájaro no podías ser

 

Ahora que ya nada puede obtener
de los que azotó su vuelo
adviertes que dirige a mí
su insaciable picoteo

 

Jilguero o torcaza
águila o calandria
halcón de mango, chimango
ese pájaro no es mi amigo
mi amigo no es
cualquiera sea su nido
un gorrión no es

 

Pero… ¿dónde estás? te has ido
creía que eras un gorrión
qué rápido volaste a su nido
el gorjeo más extraño
me es familiar
oigo un taladro, es la voz:
amistad
vuelo de los vuelos
donde el viento va

 

Ese pájaro no es mi amigo
mi amigo no es
aunque tenga el cielo por nido
aunque el cielo me den por un trino
un gorrión no es

 

 

Rezando al revés

 

Muerto entre los vivos
vivo entre los muertos
ateo entre los fieles
con fe ante los escépticos
lo que ella te ha dado
no lo puedes tener
el coro canta alegre
en un círculo de fuego
alguien reza al revés

 

Con dientes apretados
quisieras morder
con nudillos cerrados
querrías golpear
ella te dio algo ínfimo
hiciste una catedral inmensa
para evitar recibirlo
por eso en el círculo de fuego
el bailarín se fue
con los montones de ceniza
quemazón de puro olvido
el carbón quemó tus labios
rezando al revés.

 

Una lágrima no fecunda
las arenas blancas
aunque sean para ti un mar
adoras la amazona
huyes de la mujer
la tierra es corteza endeble
continentes sepias tiemblan
no significan nada
para los brazos extraviados
de un horno nuclear
no quedan huellas sobre el hielo
lejanas manchas de estrellas
siembran lo inmemorial

 

Lo que ella te ha dado
es parte de un mundo
que no será
nada en el universo
refleja su sombra
una guirnalda la evoca
un eco ensortijado
en la perpleja oscuridad

 

Hay sangre en el verde
vidriosos ojos en salones
vida en los regazos
el corazón va a saltar
bromas pesadas en las plazas
antes los colores se apiñaban
se ponían sonrojados al pareo
ahora se despliegan
tan sueltos y tan acres

 

La goleta penetró en la bahía
lo que ella te ha dado
una tenue sonrisa
tenue como una ola
brilla en rocas de coral
la tarde se viste de hojas
desnudas a la noche
sabes como poseerla
mejor le tapas la boca
su laxo cinismo es franco
podría decir lo que tu vida
pugnó para no escuchar

 

Deambulas entre árboles
como si fueran tibios huesos
o barrotes de una cárcel
donde grabar su nombre
todos se toman las manos
es la resurrección y piensas
rectamente rezando al revés
en los dones por devoción burlados.

 

 

Luis Thonis

Publicados en Libros Peligrosos / 2011